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Las ventajas y desventajas del teletrabajo

¿Quién nunca ha oído hablar del teletrabajo? Este método de gestión es muy popular en todo el mundo e incluso se ha establecido en empresas francesas. Según un estudio realizado por LBMG Worklab en 20 empresas, hay al menos un 12% de teletrabajadores en Francia. Más de 2 millones de empleados promueven esta práctica desde 2006. Sabiendo que el teletrabajo requiere una estricta disciplina y un toque de cualidades esenciales. Concéntrese en los pros y los contras de esta cultura corporativa bastante atractiva.

¿De dónde viene el teletrabajo?

Antes de destacar los beneficios e inconvenientes del teletrabajo, echemos un vistazo a la historia de esta fórmula de trabajo. Originario de los Estados Unidos, el teletrabajo implica realizar tareas profesionales de forma remota. Ya sea en casa o en el lugar de trabajo, el empleado puede trabajar, siempre que tenga acceso a Internet. Fue en 1950 cuando apareció este concepto en América del matemático Norbert Wiener. Este último cuenta la historia de un arquitecto que supervisó de forma remota la construcción de un edificio en Estados Unidos, a través de transmisiones de datos. Y no fue hasta 2002 cuando se contrataron millones de teletrabajadores en Europa.

Beneficios:

Teletrabajo para un mejor estilo de vida

El teletrabajo aporta múltiples beneficios a empleados y empleadores. Se sabe que los teletrabajadores están menos estresados. Sí, menos estrés, porque tienen derecho a un entorno más adecuado, desde el punto de vista profesional, familiar y personal. No es necesario correr para tomar el metro y llegar a la oficina, porque todo se hace en casa. Esta falta de viajes hace que el empleado sea más eficiente y productivo. Además, el teletrabajo te permite gestionar mejor tu vida diaria. Gracias a la flexibilidad, las personas pasan más tiempo con sus familias y sus pasiones. Esto les permite tener un estilo de vida tranquilo y sin estrés.

Como un sentimiento de libertad

Además de la «actitud zen», el teletrabajo inspira una verdadera sensación de libertad. Mientras se hace el trabajo, todo funciona como un reloj. El teletrabajador puede tener derecho a dormir una o dos horas más que a los demás, a sentarse cómodamente frente a su computadora y a dejar paso a un buen día de trabajo. Específicamente, el empleado demuestra que puede ser autosuficiente y productivo al mismo tiempo. Mejor aún, este último no se distrae con sus colegas. Este entorno espaciado conduce a un buen desempeño profesional y despierta una verdadera sensación de libertad, sin sobrecarga de actividad. El empleado es libre de determinar su horario de trabajo y establecer su propio plan de trabajo.

Una cultura corporativa para fomentar

El teletrabajo simboliza un importante ahorro de dinero a los ojos de los empleadores. Los teletrabajadores no son los únicos que se benefician de los beneficios de esta medida. Para las empresas, permitir que los empleados trabajen desde casa les ahorra dinero. No es necesario pagar el alquiler del espacio de trabajo, los costos de mantenimiento y los costos de transporte. Y a medida que aumenta la productividad, las tasas de absentismo se reducen por completo. Los intercambios entre pares son más ricos y las causas de distracciones como las llamadas telefónicas y el chat se borran de la imagen. En resumen, el teletrabajo es una cultura proempresa si quieres ahorrar dinero.

Desventajas:

El empleado se siente aislado

Por otro lado, el teletrabajo no siempre es color de rosa. El empleado que trabaja desde casa tiene algunos inconvenientes, si no encuentra un equilibrio. La mayor desventaja del teletrabajo es la falta de interacción. El aislamiento, la falta de confianza y la pérdida de interés pueden invadir fácilmente la vida diaria de los teletrabajadores. Al trabajar desde casa, los empleados no necesariamente encuentran interés en comunicarse con los demás y se acostumbran rápidamente a esta rutina. La posibilidad de obtener un ascenso parece difícil, incluso si realmente no lo es.

La disciplina es fundamental

Teletrabajo, sí, pero sin disciplina, todo puede cambiar fácilmente. Al principio, el empleado presta especial atención a su trabajo. Tiene un horario estricto; tiempo de inicio, finalización y descanso. Una vez acostumbrado a este engranaje, el teletrabajador acaba aburriéndose y ya no respeta su propio horario. Desafortunadamente, esto afecta su productividad y desperdicia tiempo para ambas partes (empleado y empleado).

Supervisión difícil de los empleadores

La otra desventaja de esta reubicación es la incapacidad de monitorear el empleo. Todas las comunicaciones se realizan generalmente a través de Internet. El empleador se encuentra en una situación delicada, en la que no puede controlar adecuadamente a sus empleados y el desempeño de su trabajo. No es posible verificar si el empleado está realmente trabajando o si tiene problemas para realizar sus funciones. El espíritu de equipo y la comunicación son escasos y es casi imposible controlar todo a la vez.

Teletrabajo, tómalo … ¡o déjalo!

El teletrabajo representa tanto ventajas como desventajas. Si el empleador y el empleado pueden ponerse de acuerdo sobre un sistema eficaz, en cualquier disciplina, esta cultura corporativa tiene todo para triunfar. Aunque no es para todos y para todo tipo de empresas, el teletrabajo sigue siendo un modo de funcionamiento moderno, a adoptar o no.

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