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hacer desperdicio, un negocio

La contención ha permitido establecer una constante sin atractivo: menos consumo, menos contaminación. El desarrollo sostenible se ha convertido en una necesidad y ya no en una visión utópica de unos pocos.

El término economía azul todavía no les habla a todos. Iniciado por Gunter Pauli, está comenzando a ser omnipresente. Este industrial belga creó la fundación ZERI (Investigación e iniciativas para la contaminación cero). Miembro del Club de Roma, aboga por la difusión de soluciones verdaderamente sostenibles con dimensión social. Pero, ¿qué significa este nuevo término, que parece tener un futuro brillante? Se resume la reflexión sobre la implementación del consumo y la producción sin desperdicio. Se basa en el principio de la naturaleza que es suficiente en sí mismo y que por sí mismo no produce desperdicio. Entonces, ¿cómo te embarcas en una aventura así?

Que es la economia azul
?

Para definir la economía azul, tenemos que mirar el patrón de la naturaleza. Todos los ecosistemas son complementarios y se abastecen de desechos de otros seres vivos. Pero, en realidad, no se pueden considerar residuos ya que se reutilizan constantemente. Los animales, por ejemplo, consumen alimentos y dejan desechos en la naturaleza (como corteza, cáscara de plátano o similares), el suelo y los insectos se alimentan de sí mismos, etc. En este principio, la naturaleza es autosuficiente, no necesitaba crear para sobrevivir. Para los humanos, es otra cosa. Superan su capacidad para gestionar sus residuos y crean constantemente residuos que no se utilizarán.

Por lo tanto, la economía azul ha permitido comparar el patrón de la naturaleza con el del hombre. Tiene un consumo circular, cada residuo se destina a otro ser vivo. En cuanto a los humanos, tienen un patrón lineal, la creación requiere considerar el final de la vida. Las montañas de basura y los continentes son prueba de ello, muchos no son reciclables y no representan ninguna oportunidad para la humanidad.

Para responder a este gran problema, la economía azul imagina un esquema en el que cada residuo producido sería un activo a explotar. En 2015, los investigadores de Corea del Sur querían experimentar con este esquema con el reciclaje de glúteos. Este desperdicio que abunda en todas partes es en realidad una verdadera mina de oro. Los investigadores pudieron crear un material superconductor que almacena más energía que una batería. Entrar en la economía azul significa comprender el valor de una segunda vida y la riqueza real que encierran los residuos. La economía debe volverse circular y no lineal.

Generar creación de empleo

Por supuesto, la economía azul implica que es mejor evitar la creación de residuos en primer lugar.
Pero algunos continúan contaminando y la producción no se detiene. El objetivo es encontrarlos con una segunda juventud. En esta perspectiva, las empresas pueden entrar en este negocio. No solo el desperdicio está lleno de conocimientos inexplorados, sino también de conceptos suculentos. El desperdicio de acuerdo con la economía azul trae necesariamente una noción de ciencia y conocimiento. Para que sea una riqueza, se necesita una transformación y, por lo tanto, los científicos deben ponerse a prueba.

Se trata de diseñar una economía circular que desarrolle el empleo a largo plazo. Es un mercado prometedor que puede afectar a todo tipo de residuos. Una vez transformados, se convertirán en una oportunidad para empresas, naciones o incluso consumidores. En esta perspectiva, surgirán nuevos sectores y nuevos inventos, creando una multiplicación de puestos de trabajo. Por último, un mundo sin residuos no es un mundo de desempleo, es simplemente una economía más sostenible y más rentable para la humanidad. El objetivo es encontrar un equilibrio entre la oferta y la demanda generada por empresas y consumidores.

Compra los residuos para convertirlos en actividad

Entrar en la economía azul significa saber innovar y encontrar ideas sobre los residuos cotidianos.
Crear una empresa en este sector podría, inevitablemente, ser beneficioso para el medio ambiente y los ciudadanos. Y el primer paso es encontrar el residuo que se va a explotar y poder volver a comprarlo para convertirlo en tu negocio. Por el momento, su costo es relativamente bajo o incluso inexistente, pero pueden convertirse en una mina de oro en unos pocos años. Para vivir la aventura, varias empresas optaron por reciclar artículos de uso cotidiano, como colillas, posos de café, pero también bolsas de plástico.

Para empezar, simplemente investigue o incluso democratice los conceptos existentes en todo el mundo.
Por ejemplo, en Londres, una empresa comenzó a comprar molinillos de café para fabricar biocombustible para autobuses de dos pisos. Para continuar con el mismo principio, un ingeniero francés, Albin Monsorez, tuvo la idea de cultivar hongos en esta misma sustancia. La economía azul se trata de hacer explotar cualquier cosa que pueda contaminar o terminar en un vertedero.

Para otros, el concepto es más simple. Las empresas se comprometen a renovar objetos al final de su vida. Las tiendas de bicicletas recolectan repuestos para evitar desperdicios. Úselo en bicicletas al final de su vida útil o usadas. Por lo tanto, los consumidores pueden quedarse con sus bicicletas y se recogen los repuestos. El objetivo de cero residuos se convierte en un verdadero negocio. Muchos conceptos aún no se han desarrollado sobre este principio, así que ¿por qué no hacer suya la economía azul?

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