Empresa

Estos jefes autodidactas que triunfaron sin diploma

Crear un negocio, tener éxito y convertirse en un jefe exitoso es el sueño de todo nuevo emprendedor. La sociedad francesa confía en obtener diplomas para el éxito y olvida que el éxito empresarial no siempre se debe a la obtención de diplomas.

Sin embargo, el centro de jóvenes líderes incluye el 25,2% del nivel de bachillerato y menos entre sus miembros. Estas personas autodidactas se encuentran en todas las categorías de empresas, incluidas las más prestigiosas. El Harvard Business School Club de Francia y el grupo Mazars presentaron el 27º trofeo anual «Autodidactes Victories». Desde 1989 este premio reconoce a un chef autodidacta por su carrera y su contribución al espíritu empresarial francés. Su historial es elocuente y en ocasiones puede resultar sorprendente. 250 premiados desde 1989, en los prestigiosos salones de la Presidencia del Senado, en los salones de la Presidencia de la Asamblea Nacional o del Ministerio de Economía y Finanzas, contribuyen a la notoriedad de este Premio.

Sin embargo, el centro de jóvenes líderes incluye el 25,2% del nivel de bachillerato y menos entre sus miembros. Estas personas autodidactas se encuentran en todas las categorías de empresas, incluidas las más prestigiosas. El Harvard Business School Club de Francia y el grupo Mazars entregarán el trofeo anual «Victorias autodidactas» la próxima primavera. Desde 1989 este premio reconoce a un chef autodidacta por su carrera y su contribución al espíritu empresarial francés. Su historial es elocuente y en ocasiones puede resultar sorprendente. Concéntrese en estos jefes que muestran el camino a los que no tienen un diploma.

No hay más diploma que el amor a la profesión y el deseo irresistible de triunfar.

Desde Alain Afflelou, el óptico más famoso de Francia, a Philippe Ginestet, presidente fundador de GIFI, a Xavier Niel, vicepresidente de la Ilíada, empresa matriz de Free, Francia tiene una miríada de grandes empresarios sin diploma. Proporcionan pruebas concretas de que el diploma no es un requisito previo absoluto para el éxito. El ganador del premio en 2015, Philippe Ginestet, presidente y fundador del grupo GIFI, hoy a cargo de 4.800 empleados y 423 tiendas en Francia y en el extranjero, recordó durante una entrevista con Echoes el pasado mes de diciembre la importancia del gusto por el esfuerzo, el amor por las ventas, el contacto con el cliente y sobre todo el deseo de triunfar. Un hallazgo respaldado por un estudio realizado en 2010 por el INSEE en el que se constató que solo el 39,9% de los hombres y el 51% de las mujeres emprendedoras tienen un diploma superior a la secundaria.

Rompieron a pesar de la obsesión francesa por el diploma.

Sin embargo, Francia se distingue por una verdadera obsesión por el diploma. El bachillerato es sagrado tanto para los padres de los estudiantes como para los reclutadores. Stéphane Couchaure, consultor de gestión y autor de «Secrets d’autodidactes» (Eyrolles, septiembre de 2012) señala que la ausencia de un bac cierra muchas puertas cuando no es realmente imprescindible profesionalmente. Esta obsesión por el diploma suele ser francesa. Estados Unidos favorece el modelo de hombre hecho a sí mismo. Solo el 10% de los chefs estadounidenses tienen títulos universitarios. Una estadística que da vida al sueño americano y anima a muchos jóvenes del Atlántico a embarcarse en la aventura empresarial con el único bagaje de la confianza en sí mismos.

Internet ha favorecido el surgimiento de una generación autodidacta

La digitalización de la sociedad ha permitido la aparición de emprendedores digitales. Estos hombres y mujeres fueron luego capacitados en el trabajo, no había escuela especializada y forjaron la economía electrónica que conocemos hoy. Xavier Niel, líder histórico del Grupo Ilíada y por tanto de Libre, es emblemático de esta generación. A partir de 1983, a los 17 años, percibió el potencial de Minitel y, gracias a esta herramienta, se hizo millonario a los 24 años. Alexandre Dreyfus, de 18 años, sin una licenciatura, fundó su propia empresa de creación de sitios web, Médiartis, que fue comprada por Publicis en 1998. Pionero en la economía de redes, Alexandre Dreyfus comprendió en el momento adecuado que el futuro estaba en la web, no necesariamente en bancos escolares!

Si estos ejemplos no desaniman a todos los que aspiran a incorporarse a las grandes escuelas, demuestran que el diploma no es el paso fundamental ni un fin en sí mismo. Las cualidades personales, el trabajo duro y la pasión son factores mucho más poderosos.

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